
Donde nace
Edúcate Studio
Donde nace
Edúcate Studio
¡Hola!
Me llamo Sheila, fotógrafa y filmmaker especializada en el mundo del perro.
Mi camino empezó formándome y trabajando en diferentes ámbitos en el sector audiovisual: fotografía de moda, producto, cortometrajes... donde aprendí a mirar, organizar un equipo, cuidar los detalles y a contar historias a través de lo visual.
Más adelante, me alejé de ese mundo, y me dediqué varios años a trabajar cara al público. Aprendí otra forma de entender a las personas, los vínculos y la importancia de conectar con lo que hacemos y quienes nos rodean. Una etapa en la que todavía buscaba cuál era realmente mi lugar y cómo quería enfocar mi futuro.
Todo cambió cuando Nala llegó a mi vida.
Desde que era una cachorra sentí la necesidad de entenderla mejor. Empecé a interesarme por el mundo del perro, su comportamiento, sus necesidades y su forma de comunicarse. Esa curiosidad terminó llevándome a formarme como educadora canina.
Aquella formación cambió por completo mi manera de mirar a los perros.
Comprendí que detrás de cada conducta, cada expresión y cada interacción había mucho más de lo que percibimos a simple vista. Y entendí que ese conocimiento también podía transformar mi forma de fotografiar y grabar.
Fue entonces cuando decidí unir mis conocimientos audiovisuales con la educación canina.
Así nació Educate Studio.
Un proyecto en el que la fotografía y el vídeo no buscan únicamente crear imágenes bonitas, sino mostrar la esencia de cada perro, conservar vínculos reales y ayudar a comunicar proyectos y experiencias desde el respeto, el bienestar animal y una mirada profesional.
Hoy sigo creyendo que una buena imagen empieza mucho antes de pulsar el disparador. Empieza entendiendo a quien tienes delante.


¡Hola!
Me llamo Sheila, fotógrafa y filmmaker especializada en el mundo del perro.
Mi camino empezó formándome y trabajando en diferentes ámbitos en el sector audiovisual: fotografía de moda, producto, cortometrajes... donde aprendí a mirar, organizar un equipo, cuidar los detalles y a contar historias a través de lo visual.
Más adelante, me alejé de ese mundo, y me dediqué varios años a trabajar cara al público. Aprendí otra forma de entender a las personas, los vínculos y la importancia de conectar con lo que hacemos y quienes nos rodean. Una etapa en la que todavía buscaba cuál era realmente mi lugar y cómo quería enfocar mi futuro.
Todo cambió cuando Nala
llegó a mi vida.
Desde que era una cachorra sentí la necesidad de entenderla mejor. Empecé a interesarme por el mundo del perro, su comportamiento, sus necesidades y su forma de comunicarse. Esa curiosidad terminó llevándome a formarme como educadora canina.
Aquella formación cambió por completo mi manera de
mirar a los perros.
Comprendí que detrás de cada conducta, cada expresión y cada interacción había mucho más de lo que percibimos a simple vista. Y entendí que ese conocimiento también podía transformar mi forma de fotografiar y grabar.
Fue entonces cuando decidí unir mis conocimientos audiovisuales con la educación canina.
Así nació Educate Studio.
Un proyecto en el que la fotografía y el vídeo no buscan únicamente crear imágenes bonitas, sino mostrar la esencia de cada perro, conservar vínculos reales y ayudar a comunicar proyectos y experiencias desde el respeto, el bienestar animal y una mirada profesional.